12 de Octubre: Día de la Resistencia Indígena

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La instauración del “Día de la Resistencia Indígena”

Carlos E. Lippo
La historiografía de base eurocéntrica había logrado mantener la tesis del “descubrimiento” durante quinientos años y ello a pesar de que existen no pocos indicios de que mucho antes que Colón, tuvieron presencia en América representantes de diferentes culturas europeas y no europeas.

Resistencia Indígena
Resistencia Indígena

1.- De acuerdo con la historia que se enseñaba en las escuelas antes del advenimiento de la Revolución Bolivariana, el 12 de octubre de 1492 Cristóbal Colón, que había salido de España hacía un poco más de dos meses pero que estaba tan despistado que creía a pies juntillas que estaba arribando a las Indias Occidentales, estaba descubriendo un nuevo continente: Nuestra América.

Totalmente de espaldas al hecho de que para esa fecha ya existía en nuestro continente una inmensa cantidad de personas, estimada por connotados investigadores históricos en no menos de 56 millones, que obviamente ya lo habían “descubierto” y vivían en él, mayoritariamente en comunas y en total armonía con la naturaleza.

La historiografía de base eurocéntrica había logrado mantener la tesis del “descubrimiento” durante casi quinientos años y ello a pesar de que existen no pocos indicios de que mucho antes que Colón, tuvieron presencia en América representantes de diferentes culturas europeas (vikingos, galeses, irlandeses y templarios) y no europeas (árabes, chinos, japoneses, polinesios y fenicios), existiendo además evidencias de que hubo un importante contacto árabe con la cultura azteca de Méjico.

El que navegantes árabes pudieron haber llegado a América antes que Colón es algo más que probable, ya que es un hecho admitido que los conocimientos matemáticos, astronómicos y geográficos de los árabes, transmitidos a Europa, contribuyeron de manera significativa al progreso de la navegación en los siglos XV y XVI, facilitando las expediciones oceánicas y los descubrimientos de nuevas tierras.

¡Profundizar en la búsqueda de nuestras raíces históricas, desvirtuando las argumentaciones falaces de quienes nos han tenido sometidos durante tanto tiempo es, y debe seguir siendo, tarea de primer orden de nuestra Revolución!

2.- Bartolomé de Las Casas, un conquistador español que fue encomendero y se hizo sacerdote de este lado del Atlántico estimó que en 1542, a cincuenta años del “descubrimiento”, habían sido muertos, principalmente a causa de la conquista militar, los malos tratos y la esclavización alrededor de 21.500.000 de personas en los territorios conquistados por España, ello sin incluir las regiones de Yucatán, Cartagena de Indias, Florida, Río de la Plata, Nueva Granada y Santa María.

Esta cifra aportada por de Las Casas es bastante congruente con una estimación muchísimo más reciente del parlamentario belga André Flahaut quién siendo Ministro de la Defensa, sostuvo en un informe presentado a su gobierno en el año 2004, titulado “Genocidios”, que en la América se cometió el mayor genocidio de la historia mundial, ya que desde que Colón puso pie en este continente fueron asesinados unos 15 millones de indígenas en la América del Norte, a los cuales habría que sumar otros 14 millones que fueron masacrados en la América del Sur.

Añadiendo que aunque la cantidad de víctimas no se puede saber con certeza, sí existen pruebas irrefutables de una deliberada campaña de exterminio, despojo y aculturación de los pueblos nativos, que se contraponen a las distintas teorías “negacionistas”.

3.- En lo atinente a la definición legal, ocurre que en el año 1948, poco tiempo después de la creación del Estado de Israel por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la misma asamblea adopta la “Convención para la Prevención y la Sanción del Crimen de Genocidio”, según la cual se entiende por genocidio cualquiera de los actos que sean cometidos, tanto en tiempo de paz como en tiempo de guerra, con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal, de la naturaleza de los citados a continuación:

– Matanza de miembros del grupo.
– Atentado grave contra la integridad física o mental de los miembros del grupo.
– Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física total o parcial.
– Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo.
– Traslado forzoso de niños del grupo a otro grupo.

Con base en lo anterior, quién en su sano juicio o que no sea parte descaradamente interesada, podría negar entonces que lo ocurrido en América durante la invasión europea fuese un auténtico genocidio.

4.- Los negadores del genocidio indoamericano, se empeñan en sostener que lo que aquí hubo después del “descubrimiento”,fue un “colapso demográfico”, causado más por las enfermedades contagiosas portadas por los conquistadores europeos, principalmente la viruela, que por las guerras y otras causas derivadas de la violencia de la conquista.

Un “negacionista”insigne fue el Papa Joseph Ratzinger (Benedicto XVI), quien a pesar de las disculpas ofrecidas por su antecesor Juan Pablo II, a causa del comportamiento de la iglesia católica a todo lo largo de la conquista y la colonización americana, durante su visita pastoral al Brasil en mayo del 2007, sólo alcanzó a admitir que la colonización del continente americano a partir del siglo XV y su evangelización por parte de la iglesia católica que él encabezaba, vino acompañada de “sufrimiento” e“injusticias” para los indígenas, pero que la Iglesia había “purificado” a los indios y que volver a sus religiones originales sería un retroceso

5.- Bartolomé de las Casas fue el primero en denunciar la matanza de los aborígenes. Sus descripciones, realmente dantescas, llamaron la atención del rey de España, quien se dio cuenta, del grave riesgo de perder la mano de obra, sin la cual no era posible explotar las minas, las plantaciones y las haciendas.

La monarquía dictó entonces las “Leyes de Indias”que, bajo un manto humanitario, escondían la verdadera intención de los reglamentos sobre la encomienda, que no era otro que preservar la mano de obra indígena.

Sin embargo, la verdadera respuesta a este problema que para ellos no era realmente de carácter humanitario, sino de índole económica, fue la de traer esclavos africanos para sustituir las extintas o muy diezmadas comunidades indígenas como entes productivos.

En una interesante nota sobre el padre Las Casas, el escritor José Martí, prócer augusto de la independencia de Cuba, señalaba: “es verdad que Las Casas por el amor de los indios aconsejó al principio de la conquista que se siguiese trayendo esclavos negros que resistían mejor el calor: pero luego que los vio padecer se golpeaba el pecho y decía ¡con mi sangre quisiera pagar el pecado de aquel consejo que di por mi amor a los indios!.

6.- Para reemplazar como trabajadores a la gran cantidad de indígenas muertos en las posesiones coloniales durante el siglo XVI, a partir del siglo XVII los europeos capturaron alrededor de 60 millones de africanos al sur del Sahara, de los cuales, según el historiador británico Eric Hobsbawm, unos 12 millones llegaron vivos a América donde fueron reducidos a la esclavitud.

La diferencia entre personas capturadas y personas que llegaron vivos a la América se explica porque una parte de los capturados morían por efecto de la captura y de la retención en espera del viaje, otra parte moría durante el viaje y algunos eran sometidos a esclavitud en el Africa misma.

Así mismo, es necesario tomar en cuenta que hasta el 10% de los esclavos que trabajaban en plantaciones, minas y otros oficios morían cada año por las extremadamente precarias condiciones de vida y los abusos laborales.

La exportación de tanta gente, hombres y mujeres en edad productiva, produjo un abandono de la agricultura y detuvo el progreso de regiones enteras, dejando a este continente en permanente desventaja frente a otras partes del mundo, lo que en buena medida explica la continuada pobreza de la región.

7.- Entre los muchos mitos creados por la historiografía de base eurocéntrica existe uno altamente despreciativo que señala que los indígenas, una vez recibidos los espejos y demás baratijas con las cuales los conquistadores pretendían obtener sus riquezas minerales vía trueque, se les sometieron mansamente.

Nada más tendencioso y carente de toda fundamentación histórica. Por otra parte, también se ha señalado que por lo general los indígenas colaboraron con los conquistadores, cuando ocurre que existen suficientes evidencias demostrativas de que este comportamiento fue la excepción y no la regla, ya que si bien algunos caciques colaboraron con el enemigo, la mayoría de los jefes se inmolaron heroicamente en aras de la preservación de las vidas de sus gobernados y de la defensa de los valores de su cultura.

8.- Según algunos cronistas como Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés, uno de los primeros enfrentamientos armados importantes de los indígenas con los españoles tuvo lugar en las costas de Venezuela en el año 1515, a cargo de varias tribus de la etnia Caribe y esta resistencia se prolongó hasta mediados del siglo XVII, retrasando por un siglo la colonización de esas tierras.

Uno de los jefes indígenas más destacados fue Guaicaipuro, cacique de los Teques, orgullo del pueblo venezolano, quien comandó su primera acción, un ataque a las minas de oro de los Teques, cuando contaba apenas con veinticinco años de edad, logrando importantes victorias entre los años de 1560 y 1568 sobre los más aguerridos capitanes españoles, acciones que lograron retrasar la fundación de la ciudad de Caracas, actual capital de la república que sólo pudo ser establecida aunque de forma muy precaria, a mediados de 1567.

9.- El 20 de mayo de 1820, meses después de la batalla de Boyacá que selló la independencia de Cundinamarca, actual Colombia y un año antes de la batalla decisiva en Venezuela, Carabobo, el Libertador Simón Bolívar, consciente de la dirección revolucionaria que habría que darles a estos pueblos, dictó un decreto con la intención de restituirles sus derechos.

En aras de la brevedad presento a continuación la lectura de la motivación y de sólo el primer decreto del mismo, tal como la hiciese el Comandante Chávez en el discurso de instalación del “I Encuentro Internacional de la Resistencia y Solidaridad de los Pueblos Indígenas y Campesinos”, celebrado en Caracas entre el 11 y el 14 de octubre de 2003, un año exacto después de que hubiese dictado el decreto que instauró el “Día de la Resistencia Indígena”.

10.- En total consonancia con su preámbulo, en el cual se invoca el ejemplo histórico de nuestro Libertador Simón Bolívar y el sacrificio de nuestros antepasados aborígenes y de los precursores y forjadores de una patria libre y soberana, la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, aprobada por un referéndum popular de fecha 15 de diciembre del año 1999, en su Título III, “De los Derechos Humanos y Garantías y de los Deberes”, consagra un Capítulo completo, el VIII, a los derechos de los pueblos indígenas, derechos que habían venido siendo cercenados durante siglos y que presentamos a continuación de manera resumida:

Artículo 119: “El estado reconocerá la existencia de los pueblos indígenas, su organización social, política y económica, sus culturas, usos y costumbres, idiomas y religiones, así como su hábitat y derechos originarios sobre las tierras que ancestral y tradicionalmente ocupan y que son necesarias para desarrollar y garantizar sus formas de vida”.

Artículo 121: “Los pueblos indígenas tienen derecho a mantener y desarrollar su identidad étnica y cultural, cosmovisión, valores, espiritualidad y sus lugares sagrados y de culto”.

Artículo 122: “Los pueblos indígenas tienen derecho a una salud integral que considere sus prácticas y culturas”.

Artículo 124: “Se garantiza y protege la propiedad intelectual colectiva de los conocimientos, tecnologías e innovaciones de los pueblos indígenas”.

Artículo 125: “Los pueblos indígenas tienen derecho a la participación política. El Estado garantizará la representación indígena en la Asamblea Nacional y en los cuerpos deliberantes de las entidades federales y locales con población indígena, conforme a la ley”.

11.- Lamentablemente, el próximo 12 de octubre, España y una mayoría importante de los países de América, desde los Estados Unidos hasta la Argentina, estarán celebrando un aniversario más, el número 525, de la llegada de Cristóbal Colón por primera vez a nuestras tierras.

Desde comienzos del siglo XX la efeméride se había venido celebrando bajo el nombre de“Día de la Raza”, pero al acercarse el quinto centenario (1992) y ser propuesta en la Organización de las Naciones Unidas la proclamación de dicho año como el “Año Internacional de los Pueblos Indígenas”, dicha propuesta desbarató el empeño de España y otros países de proclamarlo como “Año Internacional del Descubrimiento de América”, con un absoluto desprecio por la verdad histórica.

A partir de este hecho ya no hubo unanimidad en torno a la denominación de la efeméride, sino que a pesar de seguir celebrándola comenzaron a hacerlo ahora, por diferentes motivaciones asociadas a los distintos intereses de sus clases dominantes y de espaldas a la voluntad de la mayoría de sus pueblos, bajo diferentes nombres, entre los cuales destacan:

“Día de la Hispanidad”
“Día de Colón” (“Columbus Day”)
“Día del Encuentro de dos Civilizaciones”
“Día de la Interculturalidad”
“Día del Descubrimiento”
“Día de la Liberación, de la Identidad y de la Interculturalidad”
“Día Panamericano”, etc.
Denominaciones que son, si se quiere, menos lacerantes que aquel primigenio “Día de la Raza”, pero igual de encubridores de los genocidios que comenzasen a ser perpetrados a partir de esa fecha.

12.- En el transcurso del tiempo, otros países de Nuestra América como Nicaragua y Bolivia han abolido cualquier conmemoración del “descubrimiento”, habiendo emitido sus gobiernos sendos decretos que para esa fecha han instaurado el “Día de la Resistencia Indígena” (Nicaragua, 2007) y el “Día de la Descolonización” (Bolivia 2011); así mismo, en países como Argentina (donde retiraron una estatua de Colón ubicada en las cercanías de la Casa de Gobierno y la sustituyeron por otra de la lideresa independentista Juana Azurduy) y Chile, no se celebra el hecho del descubrimiento de América, sino que en esas naciones cada 12 de octubre se hace un reconocimiento a los indígenas que fallecieron durante la colonización y se celebra la diversidad cultural que dejó como consecuencia el cruce de europeos, americanos y africanos en el Abya Yala, que es el nombre con el cual se conocía nuestro continente antes de la llegada del invasor español.

En este mismo orden de ideas es oportuno señalar que en fechas recientes se han registrado movimientos populares en más de 50 ciudades de los Estados Unidos que procuran el derribo de las estatuas de Colón y otros supremacistas blancos; inclusive, dos días atrás grupos de manifestantes protestaban al pie de una estatua de Colón en la propia ciudad de Nueva York, poniendo en entredicho la celebración del famoso desfile de celebración del llamado “Columbus Day”, que se ha celebrado cada 12 de octubre desde 1937.

13.- En el caso del genocidio indígena se trataría de obtener fundamentalmente de España, Portugal y Gran Bretaña, las siguientes reivindicaciones: la petición formal de perdón; la cancelación de la deuda externa con estas naciones; el otorgamiento de ayudas para el desarrollo; así como una indemnización financiera, en un monto aún no determinado, por los traumas sicológicos que aún persisten y que datan de los días de la de la conquista y de la colonia. Considero que es tarea urgente de las secretarías permanentes de nuestros organismos de integración: UNASUR, CELAC y ALBA-TCP, fundamentalmente este último por la afinidad que tiene con el CARICOM, el incluir en las agendas de sus próximas reuniones la discusión de tema tan importante.

Considero que el atacar seriamente la impunidad de estos crímenes con acciones de esta naturaleza, es uno de los mayores aportes que puede hacerse en la dirección de evitar la consumación de nuevos genocidios como algunos que están actualmente en desarrollo en nuestras hermanas naciones del oriente medio.

Ocupación, saqueo y exterminio en América Latina

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