No hemos nacido para morir…
- El delito de la insubordinación indígena
Jubenal Quispe
Bolivia, hoy, vive bajo la más cruel y espantosa dictadura xenofóbica de los patrones heridos en su orgullo demencial. Si Ud. todavía no lo ha visto, observe este video http://es.youtube.com/watch?v=5RXUkPrYHcE&feature=related Ocurrió el 24 de mayo, en Sucre, capital de Bolivia y crisol del fallido intento del mestizaje boliviano.
Quienes creían que el racismo ignorante era un amargo recuerdo en Bolivia se equivocaron.
La Bolivia de la blanquitud, creada y gobernada por los patrones, fue y es esencialmente antiindio.
En 1825, los patrones fundaron la República de Bolivia en la Casa de la Libertad de la ciudad de Sucre excluyendo y subordinando a los pueblos indígenas.
Casi dos siglos después, en el frontis de la misma mítica Casa, ante las cámaras de la TV, flagelaron a los hermanos indígenas insubordinados. Fue un acto macabro que simboliza la esencia etnofágica de la Bolivia oficial de la blanquitud.
Frente a esta situación, surgen varias preguntas:
¿Dónde está el Estado, monopolio legítimo de la fuerza?
¿Será que se diluyó por completo en Bolivia? Y si esto fuera así,
¿Qué hace el gobierno del Compañero Evo Morales si ya no hay Estado que gestionar?
¿O será que la violencia xenófoba de los patrones, hoy, es permitida por el Estado como un instrumento para la auto derrota de sus adversarios?. Estas son preguntas que el gobierno debe responder.
Pero la pregunta de fondo es:
¿Por qué la Bolivia de la blanquitud odia tanto a los indios? Muchas son las respuestas a esta última interrogante:
Nos odian porque somos el espejo que refleja su fracaso y su derrota histórica. Tuvieron cerca de dos siglos, desde que fundaron Bolivia, para construir la “moderna” y mestiza nación boliviana, a la medida de sus intereses y aspiraciones, pero fracasaron intelectual y moralmente.
Hoy, Bolivia no es “moderna”, ni mestiza. En dos siglos de gobierno, sólo engendraron una burocracia cleptómana que dilapidó al país.
Copiaron reformas educativas, servicios militares obligatorios y promovieron desde el Estado políticas públicas para aniquilar nuestras culturas, pero hasta en eso fracasaron. Ahora, como nunca antes, la diversidad boliviana los apabulla hasta en sus alcobas.
Les duele nuestra presencia porque les recuerda su esterilidad e incapacidad casi natural para alcanzar sus aspiraciones.
Padecen una crónica anomia (carencia de identidad) frente a las múltiples y dinámicas identidades indígenas que se autoafirman por todas partes.
Sufren una profunda inseguridad existencial porque ya no pueden autoafirmarse negando y aniquilando al Otro diferente.
Esta situación patológica desencadena en ellos conductas xenofóbicas. Pero con estas actitudes lo único que ganan es el repudio nacional e internacional. Y así están atrapados en la vorágine de la soledad.
Flagelan a nuestros hermanos en las plazas públicas, como hicieron con nuestros padres y abuelos hasta matarlos, porque nuestra presencia les recuerda su realidad esquizofrénica.
Sueñan con ser occidentales, pero llevan en su sangre genes indígenas. Añoran con practicar la moral liberal, pero su flácida voluntad los empuja a los vicios del indio que tanto odian…
Padecen una profunda esquizofrenia cultural:
Siempre odiando lo que son y soñando con lo que no son. Son pobres infelices que no saben ni siquiera quienes son, y mucho menos tiene, ni tuvieron, una visión clara de Bolivia como país.
Les duele pasar a la historia boliviana como viles fracasados intelectual y moralmente. Les duele porque de ahora en adelante los delincuentes ya no pasarán a la historia como héroes nacionales.
Está demostrado que los indígenas somos lo que ellos no pudieron ser:
Baluarte y bastión de la bolivianidad en construcción. Hemos defendido y recuperado los recursos naturales y la dignidad del pueblo frente a las empresas multinacionales, monstruos con quienes los patrones de la Bolivia de la blanquitud se prostituyeron.
Les duele nuestros logros por Bolivia porque demuestran su fatídico fracaso. Por eso humillaron a nuestros hermanos en el frontis de la Casa de su Libertad.
Las flagelaciones que soportan nuestros padres, madres, hermanos y hermanas, nos duele en el alma, pero es un dolor fecundo porque mantiene y mantendrá viva nuestra subversiva memoria histórica.
Junto con nuestros muertos sin sepultura que deambulan por las fértiles tierras bolivianas exigiendo justicia, lucharemos hasta dignificar la indigna vida a la que nos condenaron.
No hemos nacido para morir en el intento, ni hemos iniciado para claudicar en el amanecer

31 de Mayo de 2008 a las 8:46 pm
(tomado de bolpress)
La “Banda de los Cuatro” y la Culta Charcas
Fortunato Esquivel
El 24 de mayo, la ciudad de Sucre se puso en la mira no solo de los bolivianos, sino del mundo entero que observó horrorizado cómo un grupo de campesinos era humillado de una manera, sólo comparable con los tiempos de Torquemada. Ese día, Sucre otrora conocida como la Culta Charcas, trocó ese denominativo por “la capital del racismo” más fascista, que no imaginábamos, pero parece se incubaba en las mentes de personajes de pensamiento medieval.
Lo que se vio, parecía más bien producto de una película de horror, pero era verdad, allí estaban apaleados, desnudados, puestos de rodillas, humillados hasta lo máximo. Obligados a besar la hispánica bandera regional. Desde la distancia, los chuquisaqueños, no creíamos lo que se observaba. La vergüenza nos invadió. Pero, si acabamos de ingresar al siglo XXI y estas escenas inquisitoriales que parecían salir de épocas oscurantistas, no terminan de convencernos, pero allí están de verdad.
Pero, ¿quiénes son sus autores?, nada menos que el Presidente del “Comité Cívico” John Cava, el “Magnífico Rector” de la Universidad San Francisco Xavier, Jaime Barrón, la “Honorable” Alcaldesa Aydee Nava y el Presidente del “Honorable” Concejo Municipal Fidel Herrera, agrupados en el siniestro Comité Cívico Interinstitucional.
Esta “Banda de Cuatro” delincuentes, no tiene que pasar sin castigo.
No es admisible que Sucre haya descendido a las cloacas de la cultura, no es posible que esta ciudad reconocida antaño por haber parido patriotas del más alto sacrificio, tenga ahora como líderes a personajes de tan mala leche.
Estos cuatro bandoleros, organizaron, armaron, financiaron y enviaron sus hordas fascistas a cometer semejantes vejámenes, para luego declarar cínicamente que no conocen quiénes son los autores de tales atropellos. Ciertamente la justicia, tardará un poco, pero ineludiblemente tiene que llegarles y sea sin contemplaciones.
¿Qué imaginaron ser los componentes de esta “Banda de Cuatro”? ¿Pensaron talvez ser únicos y directos descendientes de los chapetones de culo blanco? En realidad, no pasan de ser simples charlatanes, con apetitos políticos que, la mayoría de los chuquisaqueños marginaremos definitivamente del escenario de la vida pública.
Sirvientes de la media luna
Los miembros de la “Banda de Cuatro”, se han puesto al entero servicio de los separatistas de la Media Luna, desde donde fluyen, a sus bolsillos, los dineros canalizados por la CIA, interesada en dividir Bolivia y separar de la unidad nacional los extensos territorios de Santa Cruz, Beni y Pando..
Mientras la Logia Nación Camba, tiene embobados a los cuatro bandoleros, con el apoyo a la capitalidad de Sucre, prepara activamente su separación de Bolivia con la ayuda del imperio que moviliza a su embajador y agentes que distribuyen dineros a todos aquellos que estén dispuestos a venderse.
Si de verdad, estos cuatro facinerosos fueran líderes de los chuquisaqueños, estarían ocupados en defender los intereses del departamento. En realidad, abandonaron esa labor, provocando el mayor empobrecimiento de sus habitantes.
Hidrocarburos de Incahuasi
La francesa Total, anunció en octubre de 2004, el asombroso descubrimiento del campo petrolero y gasífero de Incahuasi, más grande que el Campo Margarita (Tarija). Situado entre las provincias Luis Calvo y Cordillera (Santa Cruz). Es un campo compartido, 55% en el sector chuquisaqueño y 45% en el cruceño. Es la solución para el progreso departamental, porque se calcula que puede generar entre 50 a 100 millones de dólares anuales para Chuquisaca.
Pero Total, perforó un solo pozo y está en el sector cruceño. Según las normas jurídicas vigentes, se tendrían que compartir regalías, pero en este caso, los cruceños, no quieren saber nada de eso y se embolsillan el dinero, sólo ellos.
¿Qué dicen estos bandoleros agrupados en el Comité Cívico Interinstitucional?, pues nada. Se callan. Aquí, nadie mandó a gritar: “Sucre, se respeta Carajo”.
Con Tarija… lo mismo
En la frontera con Tarija está el megacampo Margarita. Se calcula que el 17.2% de ese reservorio está en Chuquisaca. A su lado, el campo Huacaya, donde Chuquisaca tiene derechos sobre el 40%. A mediados de 2004, el campo Margarita ingresó en producción y hasta el momento, produjo por lo menos 45 millones de dólares en regalías, pero todo se entregó a Tarija, mientras nuestros cuatro delincuentes, no dicen nada.
Tampoco en este caso, enviaron a sus fascistas a gritar, “Sucre se respeta..Carajo”.
Todos los gobiernos, incluido el actual, reconocieron el derecho de Chuquisaca a recibir regalías compartidas, pero los vecinos se niegan a cumplir la norma legal, sobre todo el DS 27124 de agosto de 2003 y la Ley de Hidrocarburos 3058 de mayo de 2005 que reconocen la existencia de campos compartidos. Estos son los verdaderos intereses de Chuquisaca, que no son atendidos por los lame traseros de la media luna.
¿Qué dicen los vecinos?
Cruceños y tarijeños se unieron contra Chuquisaca y ahora exigen se derogue el decreto que norma la operación de campos compartidos. Nada para Chuquisaca y todo para ellos. Logieros cruceños y tarijeños se llevan las regalías por decenas de millones de dólares, pero nadie grita “Sucre se respeta..Carajo”.
Ruben Costas llegó a las amenazas. Entretanto nuestra alcaldesa, el presidente del Concejo, el Rector de la Universidad y el Presidente cívico, prefieren embobarse con el “apoyo” a la capitalidad, mientras los otros se llenan de millones de dólares.
¿Sirven para líderes los de la Banda de Cuatro?. Urge la necesidad de destituir a estos ineptos sirvientes de la media luna, por el bien de Chuquisaca.
¿Santa Cruz y Tarija, de verdad ayudaron a Chuquisaca?
Hasta ahora, la “ayuda” consistió en sembrar el racismo y ahogarnos en odio a título de respaldo a la capitalidad. Se enviaron paramilitares a Sucre, que el rector inscribió en San Francisco Xavier.
Las denuncias aseguran que el Comité Interinstitucional recibió 200 mil dólares para organizar movilizaciones y turbas apaleadoras de campesinos.. Dineros que sirvieron para poner bajo su servicio a “periodistas” que llamaron a la ciudadanía a sumarse a los desmanes de fines del año pasado.
Mientras todo eso ocurría, Santa Cruz y Tarija, cobraban las regalías que ya están gastadas y que seguramente Chuquisaca, nunca podrá recuperar. Todo gracias a las andanzas políticas de la Banda de Cuatro.
Así, no deben estar las cosas. Chuquisaca se merece un mejor destino y mejores líderes.