Salar de Uyuni - Bolivia

Tupac Katari

C.S.U.T.C.B. Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia

Historia de los Movimientos Indígenas en Bolivia

Vicuña
Proceso del sindicalismo en el campo de Bolivia

1936 Albores del Sindicalismo (17 años)

1953 Manejado por los Comandos del MNR (11 años)

1964 Manejado por el Pacto Militar Campesino (6 años)

1970 Libre funcionamiento, conducido por kataristas (15 años)

1985 Manejado por partidos políticos de izquierda y derecha (11 años)

1996 Inicio de una conducción propia

EL COMITE EJECUTIVO NACIONAL DE LA C.S.U.T.C.B.
Casilla 11589, LA PAZ, Bolivia Telefax: 00591 2 364975

(parte 1)
Teníamos nuestras propias formas de vivir y de organizarnos:
Los pueblos originarios, que vivimos en el territorio que llaman Bolivia, teníamos nuestras propias formas de vivir y de organizarnos en Ayllus-Markas y Suyus en los Andes, y en Tekoas y Tentas en los Llanos Orientales y el Chaco. De la vida histórica de los Wari, Vizcachani, Tiwanaku, de los Inkas, hemos heredado la convivencia armónica y la complementación entre sus habitantes y con la naturaleza y el cosmos. Pero, la armonía fue rota por la invasión colonial de los españoles. Creando los Virreynatos, Capitanías, Audiencias, Encomiendas, Repartimientos, Reducciones, Corregimientos, la Mita, el Tributo Indigenal, la Visita, iniciaron la destrucción de nuestras formas originarias de organizar nuestra vida.

El atentado más grave a nuestra organización fue la Reforma de Reducción del Virrey Toledo, que desde 1570 hizo concentrar la población de los ayllus en comunidades y en "pueblos indios" de estilo español. Así destruyó también la complementación entre los diferentes alturas dentro de esos ayllus que practicábamos en ese entonces. Durante la República hasta nuestras días han seguido tratando de enterrar nuestras formas de vivir y de organizarnos, inventando los partidos políticos, la lucha sindical, los municipios, comités de vigilancia, participación popular, y otras formas de dominarnos.

Por el restablecimiento de nuestro gobierno propio Nuestros pueblos y nuestros mártires no sólo nos hemos resistido a ello, sino también hemos reafirmado permanentemente nuestras propias formas de vivir y de organizarnos. De los propios ayllus surgió nuestra resistencia. Kuraka de ayllus era Tupaj Amaru, que se rebeló contra los españoles en 1780. Como Pueblos y Naciones Originarias, hemos estado luchando por el derecho a la tierra y territorio, el restablecimiento de nuestro gobierno propio, la autonomía y soberanía respecto a los invasores.

Algunos hitos históricos de nuestros próceres son:
Resistencia de Tupaj Amaru en Willkapampa y el levantamiento Taki Unquy en el siglo XVI. Levantamiento de Zongo en 1616 y de Aruma, jefe guaraní para expulsar a soldados, misioneros y comerciantes en 1727. Los hermanos Tomás, Dámaso, Nicolás Katari, que lucharon junto al Julián Apaza (Tupaj Katari) (1780-1781) por el Restablecimiento de las Markas y el Suyu Originario. Pedro Ignacio Muiva, cacique mojeño, inicia en 1810 una rebelión contra los españoles en el Beni. En 1811, Juán Manuel Cáceres moviliza a miles de aymaras, que vuelven a sitiar a La Paz.

En la república:
En 1887, Andrés Guayacho, un mojeño nacido en Magdalena, Beni dirigió un levantamiento contra los patrones que los tenían esclavizados en sus plantaciones de goma y castaña. Con Apiawayki Tumpa a la cabeza, guerreros Ava Guaraní iniciaron la guerra en la madrugada del 6 de enero 1892 en contra de los patrones que les robaban sus tierras y de los misioneros que les quitaban su cultura. El 28 de enero 1892 en Kuruyuki fueron sorprendidos y masacrados por las tropas del Coronel Gonzalez. Lucharon por mantener su independencia de Pueblo Originario contra el sistema Colonial y republicano.

Pablo Zárate Willka (1899), en un levantamiento que alcanza las comunidades de Taparí y Peñas en Oruro, todo el altiplano de La Paz, el norte de Potosí y la frontera con Chile, dirigió la lucha por la defensa de territorio y Estado Originario. Como parte de la resistencia y la reafirmación de nuestras formas originarias de vivir y de pensar, luchábamos en muchas regiones durante las primeras décadas del siglo XX junto a nuestros mallkus, kurakas y autoridades tradicionales por la abolición del pongueaje, la abolición de la hacienda y el derecho a la educación.

1904 Sublevación de Pomata. Santos Marka T'ula (1914-1939), (apoderado de los Ayllus de Qallapa, y de todas las Comunidades y Naciones Originarias), luchó por la restitución de Tierra/Territorio de los Ayllus. 1921 Levantamiento y masacre en Jesus de Machaqa. 1927 Tres levantamientos en el Norte de Potosí, siendo Chayanta el centro de la sublevación. Eduardo Nina Quispe (1930-1933), luchó por una República de Naciones y Pueblos Originarios 1935 Masacran a los campesinos en Pucarani para obligarlos a ir a la guerra del Chaco.

Vivimos en más de 12.000 comunidades:
Desde la Reforma del Virrey Toledo, los que vivimos en el campo estamos organizados en comunidades, en las cuales ha sobrevivido nuestra tradición andina dentro de diversas formas impuestas por los invasores. Ahora existen bastante más de 12.000 comunidades.

En el altiplano hemos conservado más nuestras formas andinas de vivir, incluso en muchos lugares las llamamos todavía ayllus. En las zonas de valles, donde la hacienda se extendió más, hemos perdido más la tradición oral y la comunidad asume el territorio que ocupaba la hacienda. En cada comunidad existe algún tipo de organización local, que en la gran mayoría es hoy el sindicato agrario.

Por lo menos el 70% de las comunidades está organizada en sindicatos agrarios. Cerca de 3.000 comunidades (en vísperas de la Reforma Agraria quedaban 3.783), especialmente en las zonas altas, conservan algún tipo de autoridad tradicional. El ayllu, aunque ya no está basado en el parentesco sino en la comunidad territorial, sigue vigente en zonas de Oruro, Potosí y La Paz. Sin embargo, los invasores han impuesto diversas formas de organización y de vida en los diferentes lugares. En Santa Cruz y parte de Chuquisaca, los guaranís están organizados en capitanías y asambleas, y en Beni han asumido en mayor parte los Cabildos impuestos por los españoles y las misiones religiosas.

Cómo estamos organizados:
Ahora, el sindicato agrario es, en la mayoría de los lugares, la base de nuestras organizaciones a nivel nacional, y es en su asamblea comunal donde se toman las decisiones más importantes de nuestro movimiento. Generalmente los sindicatos campesinos se agrupan en Subcentrales, que a veces siguen los límites cantonales. Esas subcentrales a su vez se agrupan en Centrales.

Una mayoría de las Centrales agrupa a las subcentrales de una provincia, pero existen también Centrales Especiales, que no siguen los límites político geográficos de las provincias. Las Centrales, que actualmente son más de 200 organizadas y activas, se agrupan por Federaciones. Existen 9 Federaciones departamentales, 26 Federaciones Regionales o Especiales, y algunas Nacionales, que todas confluyen en la Confederación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos de Bolivia, CSUTCB. Además, muchos estamos organizados en la Confederación Indígena del Oriente, Chaco y Amazonía Boliviano (CIDOB), que agrupa a su vez a la Central de Pueblos Indígenas del Beni (CPIB) y la Asamblea del Pueblo Guaraní (APG) y otras federaciones indígenas. Los colonizadores, que se concentran en las zonas bajas, tienen como organismo matriz la Confederación Sindical de Colonizadores de Bolivia.

En el campo comenzábamos a organizar sindicatos al estilo obrero hace 60 años:
En los años treinta, algunos ex-combatientes quechuas de la Guerra del Chaco (1932-35), nos habíamos dejado influenciar por la manera de organizarse que tenían los obreros. Eramos "colonos" de algunas zonas de hacienda, que fue el nombre que nos habían puesto a los comunarios de hacienda. Por ello, comenzábamos a organizar sindicatos al estilo obrero, la primera de ellos fue el Sindicato Agrario de "Huasacalle" que se constituyó en Ucureña el 3 de abril de 1936.

Pero, esos sindicatos no cambiaron mucho las formas de lucha tradicionales de las comunidades, sino continuaban nomás la lucha contra el pongueaje y por la educación que nuestras autoridades tradicionales habían iniciado. Eso dió lugar a varias insurrecciones entre los años 1942 y 1947, en las cuales los originarios nos servíamos de nuestra experiencia militar de la guerra del Chaco para afrontar a los militares.

En el marco de esa lucha, se convocó al Primer Congreso Indigenal que, reunido en La Paz el 11 de mayo de 1945, presionó al gobierno de Villarroel dictar decretos para suprimir los servicios gratuitos de los colonos, para suprimir el pongueaje y la mit'a, para obligar a establecer escuelas rurales y para organizar una comisión que redacte el código del trabajo agrario.

Aunque este movimiento fue aplastado en forma sangrienta, la primera etapa de la lucha sindical (1936-1952) nos dejó valiosas experiencias, porque construimos un movimiento desde las bases y con dirigentes desinteresados que lucharon arriesgando sus vidas. Así, podemos ver que el sindicalismo nunca era - ni antes ni después de 1952 - la única forma de organización en el campo.

Fue sólo en Cochabamba, que comenzaron a asumir la lucha sindical para combatir el dominio de la hacienda, mientras en el altiplano y especialmente en el Norte de Potosí seguíamos con nuestras formas propias de organizarnos, no s¢óo para organizar la vida social y productiva de las comunidades, sino también para enfrentarnos al Estado.

Nos imponen los sindicatos para subordinar y controlarnos:
Con la revolución agraria que empieza a tener lugar en los valles de Cochabamba, los originarios realizamos la revolución de 1952, del cual se apropió un partido político llamado MNR, que fue una nueva trampa de la casta dominante. A partir de esa época, nos cambian el nombre de indios a campesinos y desde el nuevo Ministerio de Asuntos Campesinos nos imponen la creación de sindicatos agrarios, que fueron organizados desde arriba para que sirvan al gobierno de escalera en beneficio de cada líder o grupo.

Así fundaron la Confederación Nacional de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CNTCB). Fue, entonces, el MNR y su nuevo gobierno que en pocos años impuso el sindicato campesino sobre cualquier otra forma de organización en el campo, ya que el MNR tenía el interés de subordinar y controlar a los "indios" (desde ese tiempo llamados "campesinos"), através de sindicatos manejados por el estado que tenían dirigentes vinculados a los comandos movimientistas. Con el sindicato, querían controlar y neutralizar la movilización india y campesina, que había logrado desestabilizar por su cuenta al orden oligárquico a través de masivas rebeliones, entre las que se destacan la de 1921 (Jesús de Machaqa), la de 1927 (Chayanta) y la de 1947 (Altiplano y Cochabamba).

Buscaban frenar la consolidación de nuestra propuesta propia fundamental en ese entonces, que era nuestra demanda por la autonomía y el autogobierno, y en contra del dominio criollo, en la que los propios reformistas se verían rebasados. Al imponer la lucha sindical, tenían la esperanza de poder liquidar para siempre el "problema del indio", incorporándonos a la "civilización". Sin embargo, lograron socavar en buena medida la representación directa de las autoridades indias ante el Estado, y abrieron el paso de que esa representación fuera usurpada por los dirigentes sindicales.

De la Reforma Agraria al Pacto Militar Campesino:
Al mismo tiempo que nos impusieron la lucha sindical para terminar con los ayllus y nuestra forma de vivir, quisieron rematarlos cuando nos hicieron contentar con la Ley de Reforma Agraria el 2 de agosto de 1953. A la vez que tuvieron que liquidar la servidumbre gratuita y el pongueaje en las haciendas, aprovecharon la ley para distribuir las tierras en forma individual a los comunarios.

Y como esta Ley fue manipulada por los doctores movimientistas, quienes concedimos las mejores tierras a los patrones y sus familiares, hoy hemos llegado a ser parcelarios minifundistas y surcofundistas, peleando entre nosotros por la tierra. Así, el 52 fue otro engaño más para los originarios.

Esta manipulación civil abarcó todo el gobierno del MNR (1952-1964), y durante los gobiernos militares, ellos trataron de manejar a la población rural a través del llamado "Pacto Militar Campesino" (1964-1978). Sin embargo, en 1968 se produjo una gran movilización campesina en todo el país contra del Impuesto Unico Agrario y en repudio al "Pacto". Este primer intento de independización de los campesinos del "Pacto Militar Campesino" sigue con la creación en febrero de 1971 de la Confederación Nacional de Colonizadores de Bolivia, afiliada a la COB, y con el VI Congreso Nacional de la CNTCB, realizado en Potosí el 2 de agosto del mismo año, donde resulta elegido como Secretario Ejecutivo el representante del katarismo Jenaro Flores.

La subida del katarismo:
Bajo el liderazgo de Raimundo Tambo y Jenaro Flores, el movimiento katarista surgió en la provincia Aroma del departamento de La Paz, no lejos de donde siglos antes se había alzado Tupaj Katari, de quien tomó su nombre el movimiento. En vez de crear una nueva organización, el movimiento katarista trabajó para conquistar la Confederación Campesina ya existente desde el nivel local hasta la directiva nacional para no alejarse de sus bases comunales. Al principio lograron dos o tres sindicatos en la provincia (Ayo Ayo, Sica Sica, etc.). Después, en un congreso convocado por los dirigentes del Pacto Militar Campesino, realizado en Aroma, lograron tomar la central provincial. Al poco tiempo ganaron la federación del departamento de La Paz, y el 2 de agosto de 1971 la Secretar¡í Ejecutiva de la Confederación Nacional de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CNTCB).

 

continua --------->>>