katari.org: Lic. Carlos Mamani C.
fortaleza de Jach'a Päsa, uno de los más importantes de la nación Pakajaqi
El principio del tiempo
Cuando a Pedro Mercado de Peñaloza (1585-1589/1885: 337-338), funcionario colonial español, tocó preguntar a los Pacajes sobre su origen unos dijeron que habían salido de la laguna de Chuchito (Titikaka), y otros que habían venido del lado de Carangas.

La primera versión que señalaba a Titikaka como el lugar de orígen Pakajaqi, ya había sido recogida años antes por Juan de Betanzos (1551) Según dicha relación Contiti Viracocha, habiendo salido del lago Titikaka, creó la tierra y el cielo.

La tierra en ese primer tiempo fue dejado en oscuras y así fue poblada por las primeras gentes del tiempo de la oscuridad, “esta tierra era toda de noche dicen que salió de una laguna que es en esta tierra del Perú en la provincia que dicen de Colla suyu”.

Pero como esas primeras gentes no supieron cumplir con su creador, Qhuntiti enojado volvió a salir nuevamente del agua, entonces esa primera gente y su gobernante quedaron convertidos en piedra.

En la segunda vez que Qhuntiti salió del agua lo hizo acompañado “el cual dicen haber sacado consigo cierto número de gente del cual número no se acuerdan”.

Luego fue con su gente al sitio donde hoy se encuentra Tiwanaku, donde de “improviso” hizo el sol, la luna, las estrellas y el día. Allí mandó al sol que “anduviese por el curso que anda”.

Terminada dicha tarea se ocupó de hacer a la gente: “hizo de piedra cierta gente y manera de dechado de la gente que después había de producir…”. Dichas gentes estaban conformadas en su mayor parte por muchas mujeres preñadas y “otras paridas” con sus niños y un principal por gobernador.

Naciones eran creadas, que luego los apartaba para hacer otra “provincia de gente”, “ansí hizo toda la gente de Perú y de sus provincias allí en Tiaguanaco”. Cuando acabó con la creación mandó a toda su gente, salvo dos que quedaron con él, que partiesen.

A los dos les dijo que “mirasen” aquellos bultos y los nombres que les había dado “señalándoles y diciéndoles estos se llamaran los tales y saldrán de tal fuente en tal provincia”.

Este acto de creación quedó luego como un acto propiciatorio de la abundancia y la reproducción, que luego con la colonización fue mezclada y confundido con el nacimiento, en vísperas de la navidad.

Así Qhun T’ici mismo expresó: “y ansí como como yo aquí los tengo pintados y hechos de piedra ansi han de salir de las fuentes y ríos y cuevas y cerros en las provincia que ansi os he dicho y nombrado”. Los dos que quedaron con él recibieron como encargo marchar a los lugar previstos donde ordenarían la salida de las distintas naciones de gente.

Qhuntici Wiraxucha hizo la gente de piedra los pintó de colores, según después sería la vestimenta de cada una de las provincias, y mandó a esa gente que saliesen de tal fuente, río, cerro o cueva.

Estando los wiraxucha auxiliares de Qhun en los lugares elegidos, den alta voz ordenaban “fulanos salid e poblad esta tierra que está desierta porque ansi lo manda el contiti Viracocha que hizo el mundo” (Juan de Betanzos 1551:), así fueron saliendo de fuentes, ríos, cerros y cuevas.

Cristobal del Molina por su parte entendió que un hombre y una mujer que sobrevivieron a la destrucción del mundo por el agua, flotando en la caja de un tambor fueron echados a Tiwanaku donde el dios creador les ordenó que se queden por mitmas. Y fue en Tiwanaku que el mismo dios comenzó a hacer a las gentes y naciones del Tawantinsuyu en barro, pintándoles a cada uno los vestidos y trajes, el modo en que debían llevar los cabellos (cortados o crecidos) y el idioma que debían tener.

El acto de creación según Molina, además de dotarles de identidad, les dotó de un patrimonio cultural y material “a cada nación dió la lengua que avía de hablar y los cantos que avían de cantar y las simientes y comidas que avían de sembrar”. Creadas las gentes les dió “ser y anima”, vida. Coincidente con la relación de Betanzos, Molina sostiene que “les mandó se sumiesen de bajo de tierra, cada nación por sí, y que de allí cada nación fuese a salir a las partes y lugares que él les mandase” (Cristobal de Molina 1988: 51).

Desde ese tiempo primordial, la creación, pasaron cinco edades; en la cultura qulla se nombran pacha y soles. Martín de Murua (1614: 90-91) llegó a conocer que los asistentes del templo, en Sacsayhuman, de Mama Uqllu guardaban una relación de cinco edades en que se dividía la historia del mundo. Mama Uqllu Qhuya, llamada tambien Tocta Cuca, era la esposa del inka Tupa Yupanqui.

• El primer sol murió a causa del agua
• El segundo cayendo el cielo sobre la tierra, que fue cuando murieron los gigantes
• “El tercer sol dicen que faltó por fuego”.
• “El cuarto que por aire”
• Del quinto sol tenían, en el templo de Mama Ocllo tenían cuenta en kipus (q’ipu?) hasta 1554.

Guaman Poma por su lado señala:
1. Wari Wiraqhucha Runa/pacarimoc runa(la gente con calidad de dioses)
2. Wari Runa
3. Purun Runa
4. Awqa Runa
5. Inka Pacha

En base a la lectura de Santa Cruz Pachakuti Yupanqui tenemos asimismo cinco edades nombradas en el siguiente orden: :
1. Qalla Pacha (Ccallac pacha), del inicio, origen…
2. Tutay Pacha, tiempo de la oscuridad
3. Purun Pacha, cuando aún la tierra estaba vacía
4. Awqa pacha, la edad de las guerras, tiempo de Zapana, Cari (Chuchi Qhaphaq?)
5. Inka Pacha.

El quinto sol murió a la llegada de los españoles por eso dijeron “chawpi punchaypi tutarayqa” anocheció siendo el medio día. Los casi 500 años de colonialismo corresponden a la noche, lo que viene es el sexto sol y para eso debe ocurrir el pachakuti, un nuevo reordenamiento.

Pakajaqi: historia y territorio
El territorio de la nación Pakajaqi se extendía desde el río Desaguadero hacia el Sur Oeste limitando con Sora, Karangas y Tarapacá, en los tiempos antiguos era una de las naciones más ricas del Qullasuyu y era famosa por sus ganados (llamas) que durante la colonia valían más que otros por ser grandes y llevar más carga.

El nombre pakajaqi (hombre águila) está relacionado al carácter guerrero de la nación, cuyo territorio está lleno de imponentes Pukaras como Pirapi, Axawiri, Jach’a Pasa…. Fue importante el rol de los ejércitos Pakajaqis en la conquista Inka de Quito y en la defensa del territorio Qullasuyu de la invasión de Gonzalo Pizarro el año de 1538.

El territorio Pakajaqi estaba dividido en dos grandes parcialidades: Urqusuyu y Umasuyu, el primero correspondía a las partes altas, aptas para la ganadería y el segundo a tierras aptas para la labranza y cultivo. Los españoles que no comprendieron la estructura política territorial del Qullasuyu y de Pakajaqi en particular dividieron en varias provincias coloniales, siendo las más importantes Pacajes, Omasuyu y Sica Sica. El año de 1651 Antonio de Castro y del Castillo contabilizó 12 pueblos
1.Viacha, 2.Tiwanaku, 3.Waqi, 4.Jesús de Machaca, 5.Caquiaviri, 6.Calacoto, 7.Caquingora, 8.San Andrés de Machaca, 9.Santigao de Machaca, 10.Callapa, 11.Julluma, 12.Curaguara.

En la visita que el obispo don Juan Queipo de Llano y Valdez realizó el 25 de febrero de 1684 se nombra a Berenguela y Achocalla que son anexos de Santiago de Machaca y Viacha respectivamente.

La provincia colonial de Omasuyos, que era la parte Uma de Pakajaqi, Según la visita del obispo Quipo de Llano y Valdez del 25 de febrero 1684 (Juicio de Límites entre el Perú y Bolivia, prueba peruana presentada al gobierno de la república argentina.

V.M. Maurtua, Buenos Aires 1907: 41) estaba conformado por los siguientes pueblos:
1.Laja, 2.Pucarani, 2.Copacabana, 4.Guarina, 5.Achacachi, 6.Ancoraimes, 7.Carabuco, 8.Guaycho.

Mientras que la provincia de Sica Sica fue a su vez constituido en base a los siguientes pueblos:
1.Sica Sica, 2.Ayo Ayo, 3.Qala Marka, 4.Umala(A su vez estaba conformada por: Palca, San Melchor de la Palata (asiento de minas), Yanacachi, Chupe, Chirca, Chulumani, Coroyco, Suri, Circuata, Laza, Yrupana, Cohoni, Collana, Zapahaqui, Caracato).

Según el cronista Capoche, a quién se debe la memoria sobre las parcialidades Urqu y Uma, la Nación Pakajaqi estaba conformada bajo la siguiente relación:
Urqusuyu – Umasuyu – Q’araqullu – Jayu Jayu – Sicasica – Qalamarka – Qallapa – Wiyacha – Tiwanaku – Laja – Caquiaviri – Guarina – Waqi – Pucarani – Caquingora – Achacachi – Jisk’a Machaqa – Chukiyawu – Jach’a Machaqa – (Capoche 1959: 135 y 137).

En esta relación que es la más íntegra la parcialidad Uma habría llegado solo hasta Achacachi, por lo que quedarían fuera Ancoraimes, Carabuco y Waycho; y por otro lado hacia el sur el territorio se extiende incluso hasta Q’araqullu. Chukiyawu, la actual ciudad de La Paz, indudablemente que es territorio Pakajaqi.

La historia colonial de la nación Pakajaqi es de una continua y permanente des estructuración que ha llevado a la conformación de nuevos pueblos, muchos de ellos ahora municipios y la división en un cantidad de provincias, que dificulta hoy el reconocimiento de la identidad.

Asimismo es importante señalar que los territorios discontinuos de Pakajaqi se encontraban en los valles de Cochabamba, incluso en lo que hoy es la ciudad de Cochabamba, en los valles de Tarapacá, Iquique y Arica, qhirwa y yungas (provincias Murillo, Inquisivi, Sud Yungas, Larecaja, Muñecas…)

La nación Pakajaqi fragmentada en tres provincias coloniales: Sicasica, Omasuyos y Pacajes. La provincia Sicasica fue conformada en parte por las markas de Qaraqullu, Sikasika, Jayu Jayu y Qalamarka. Por su lado la parte que continuó llevando el nombre de Pakajaqi (Pacajes) fue conformado por: Qallapa, Qaqinkura, Axawiri (Caquiaviri), Machaqa la Chica, Machaqa la Grande, Tiwanaku, Waqui y Wiyacha, ésta última fue incorporada de la parcialidad Umasuyu; mientras que la provincia Omasuyos conformó con las restantes markas.

Para la conformación de la provincia Pacajes la administración colonial elevó a doce el número de pueblos (markas), Qallapa fué dividida en tres: Santiago de Qallapa, San Pedro de Kurawara y San Pedro de Ullüma; Qaqinkura fue separada en dos: Santa Bárbara de Qaqinkura y Qalaquta; Machaqa la Chica fué convertida en Jesús de Machaqa y Machaqa la Grande subdividida en San Andrés de Machaqa y Santiago de Machaqa. Este conjunto de pueblos tenía por capital al pueblo de Axawiri.

El territorio ocupado por Pacajes en tiempos prehispánicos, durante la colonia y aún en la república era compartido con el pueblo Uru, que en varias partes de su jurisdicción (repartimientos y cantones) conformaba sus propios ayllus; durante la visita general del Virrey Toledo, en tres repartimientos (Tiwanaku, Waqi y Jesús de Machaqa), fueron contabilizadas 1.139 familias, frente a 9.441 familias aymaras (Roberto Choque s/f).

Luego de la independencia, la república organizada en departamentos, mantuvo las provincias coloniales, los repartimientos fueron convertidos en cantones; así Pacajes continuó con sus doce markas.

En 1828 en todo el territorio del departamento de La Paz fueron creados nuevos cantones (y parroquias eclesiásticas), siendo así que fue separado Tupujuqhu de Qaqinkura y Jachiri de Santiago de Machaca, elevándose así a catorce el número de markas; por otro lado el importante centro minero de Berenguela (previamente separada de Santiago de Machaqa), importante centro minero fue elevado a la categoría de Cantón, lo mismo sucedió más tarde con Nazacara.

Durante el gobierno de José Ballivían por decreto Supremo de 18 de noviembre de 1842, la capital Caquiaviri (Axawiri) fue sustituida por el pueblo de Viacha y fue denominada provincia Ingavi en homenaje a la batalla en que el caudillo peruano Agustín Gamarra fue derrotado por su par boliviano, José Ballivían en los campos de una hacienda denominada Inkawi.

Estando Isidoro Belzu en el poder, este decreto fue revocado, trasladándose la capital a Corocoro con el nombre de Villa de Ingavi. Años más tarde en 29 de marzo de 1856 mediante decreto la provincia fue dividida en Pacajes e Ingavi.

El desarrollo de pueblos de mistis produjo la separación definitiva entre la primera sección de la provincia Pacajes con el centro minero de Corocoro y de la segunda con el puerto de Guaqui, el Ferrocarril y la línea férrea a Oruro y Arica. Esta división fue legalizada mediante Ley de 16 de diciembre de 1909.

La primera se denominó Provincia Pacajes, teniendo por capital a Corocoro y la segunda Provincia Ingavi, con su capital Viacha. Esta última quedó compuesta por los siguientes cantones:
Jesús de Machaca – Viacha – San Andrés de Machaca – Tiwanaku – Taraco – Guaqui – Desaguadero (Chaka marka)

La integridad de Pakajaqi volvió a sufrir menoscabo con la creación de la provincia Gualberto Villarroel en el decenio de 1960, en territorio de la marka de Curawara de Pacajes; y de la provincia José Manuel Pando en 1982 sobre a la marka de Santiago de Machaqa.

Pakajaqi, o al menos lo que resta de la antigua nación, tiene una extensión territorial de 10.584. Kms2 y una población de 43.351 habitantes y se encuentra compuesta por las siguientes markas:
Callapa – Topohoco – Caquingora – Comanche – Ulloma – Berenguela – Calacoto – Charaña – Caquiaviri – Achiri

La historia de Pakajaqi, de sus markas y ayllus fue de una constante violencia y agresión por los poderes coloniales, dividido y descuartizado consecutivamente.

Las markas y los ayllus, incluso unidades familiares, fueron digitados a capricho de intereses particulares e individuales de gamonales angurrientos de tierra y sangre indígena desde las reformas liberales del siglo XIX, especialmente con la Ley de Exvinculación de octubre de 1874.

Resultado de este proceso tenemos como nuevas markas a los municipios de Comanche (antiguo ayllu Tuli usurpada por Flavio Machicado), Tumarapi y Charaña.
Ganado del ayllu Päsa, alapacas en un bofedal a orillas del río Mauri
La nación Pakajaqi en el camino de la reconstitución
La nación Pakajaqi, especialmente en sus markas de Qallapa, Qaqinkura, Qalaqutu, Ullüma, Achiri, Berneguela y Santigo de Machaqa resistió al latifundismo gamonal, preservando la libertad de sus ayllus y comunarios.

En estas markas el ayllu y sus autoridades sobrevivieron intactas hasta la imposición del sindicato campesino por el Estado, el MNR y por los subsiguientes regímenes militares.

En las restantes markas los gamonales tampoco lograron imponerse por completo así por ejemplo ayllus, como Qalla, Ch’aqhu y parte de Tuli en Axawiri lograron enfrentar con éxito a los mistis.

La historia de los ayllus y markas en su resistencia contra el gamonalismo es muy importante por cuanto líderes como Santos Marca Tola de Qallapa (Curawara y Ulluma) y Francisco Tangara de Calacoto hicieron retroceder al Estado y a los mistis en el intento de apropiarse de la tierras de ayllu, incluso dirigentes como Eduardo Nina Quispe, del ayllu Ch’iwu Taraqu, se defendieron identificándose como miembros de la nación Pakajaqi.

Marca Tola y Nina Quispe durante los años de 1920-30 y 1940 plantearon que la república de Bolivia debía convertirse en República del Qullasuyu, la defensa del territorio los llevó a conocer la historia libre del pueblo Pakajaqi y la Nación Qulla.

La imposición del sindicato campesino especialmente en las markas ya señaladas fue bastante tardía durante las dictaduras de René Barrientos y Hugo Banzer. Los mallkus, jilaqatas y demás autoridades continuaron a la cabeza de los ayllus y markas hasta los primeros años del decenio de 1970.

El sindicato campesino creado para controlar a los pueblos indígenas, luego de un corto período de gestión independiente bajo la dirección de Jenaro Flores prontamente fue cooptado y controlado por infinidad de partidos políticos a través de dirigentes provinciales, quienes por ocupar puestos de subprefectura (ahora alcaldías municipales) y diputaciones mercantilizaron el voto y la representación pacajeña.

Ante esa situación desde el año de 1994, cuando se discutía la implementación de la Ley INRA, en el Segundo Congreso de Tierra y Territorio e Instrumento Político realizado en la ciudad de Santa Cruz los líderes pacajeños asistentes a dicho congreso determinaron reconstituir sus ayllus y markas como paso previo para re establecer territorio y autonomía como Nación Pakajaqi.

Desde esos años líderes como Pedro Herrera, Constantino Lima, José Aramayo, Elías Quelca lucharon por reconstituir la estructura de ayllus y markas a nivel de la provincia Pacajes.

La reconstitución fue planteada como el regreso al thakhi (camino), a los derechos indígenas y como acto de independencia frente a las mafias sindicales que por años se turnaban a la cabeza de la Federación Sindical Unica de Trabajadores Campesinos Tupaj Katari de la Provincia Pacajes.

La reconstitución que debía realizarse en el pueblo de Calacoto un 21 de junio, año nuevo aymara, fue saboteada por dicha mafia de dirigentes que con el dinero de sus partidos: MNR, MIR, ADN, CONDEPA (con su diputado Magne) lograron mediante cerveza y alcohol desorientar a las bases.

Finalmente la decisión de los ayllus tuvo que ser respetada y hacerse efectiva durante los días 12 y 13 de septiembre de 1997 en la capital histórica de la nación Pakajaqi, Axawiri Marka donde fue reconstituido bajo el nombre de Jach’a Suyu Pakajaqi, eligiéndose como su primer mallku a Don Elías Quelca de la marka de Caquingora.

Desde esa fecha la provincia Pacajes ha encabezado los esfuerzos por reconstituir la nación Pakajaqi en su identidad y territorio histórico y con el conjunto de suyus y organizaciones regionales de ayllu la reconstitución del Qullasuyu.

Un logro muy importante fue la admisión por parte del Estado, a través del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) de la demanda de titulación como una sola TCO de todo el territorio pacajeño, sin embargo otra vez la acción disociadora de los partidos políticos a través de sus mercenarios que buscan resucitar fantasmas sindicales en alianza con la empresa INIPSA y el gobierno han frenado el proceso de titulación presentando una serie de objeciones sin fundamento y sembrando dudas en los comunarios.

Los partidos políticos y esta resucitada mafia buscan defender los pequeños espacios de poder como son los municipios ante la proyección política de Jach’a Pakajaqi que re constituyendo su territorio en una sola jurisdicción deja en la nada a los 8 municipios, así como a todo el conjunto de autoridades nombradas y pagadas por el Estado.

Por otro lado está el peligro que se cierne sobre el territorio pacajeño, empresas transnacionales tienen parcelada en gigantescas concesiones mineras que sólo podrán frenarse a través del reconocimiento oficial de Territorio y mediante la gestión de los mallkus.

Los enemigos de la reconstitución y del territorio pacajeño en verdad son traidores, agentes a sueldo de las empresas transnacionales y empleados a sueldo de los partidos políticos.

El camino de la reconstitución
La reconstitución es un proceso de descolonización que mediante la acción concreta de volver a la identidad, organizarse bajo modelos y estructuras propias se plantea la construcción del poder aymara/qulla. En esa perspectiva es que se abandonado en sindicato y se ha vuelto al gobierno del mallku, que es gobierno propio, autónomo e independiente de los poderes ajenos.

En Pakajaqi, como en todo el Qullasuyu, la reconstitución ha comenzado por la base el Ayllu, enterrando definitivamente el sindicato campesino para iniciar la reconstrucción de las estructuras propias de la marka y el suyu.

El sindicato campesino nos quita nuestra cualidad de originarios de nación para convertirnos en unos pobres trabajadores, lo que por otro lado ni siquiera es cierto. Así como el ayllu es jatha semilla la reconstitución del ayllu ha sido como una siembra que ha dado lugar a un programa político mayor cual es la reconstitución de la nación Pakajaqi y finalmente del Qullasuyu.

La reconstitución, como ya lo planteó en 1930 Eduardo Nina Quispe, busca la refundación de la república, la realización de nuestra identidad así se entiende que hayamos sido los ayllus, los primeros en plantear la necesidad de ir a una Asamblea Constituyente para allí acordar los términos de un Contrato Social que reconozca a los pueblos indígena una rol preponderante en acuerdo a su condición de Gran Mayoría y a sus derechos históricos.

A través de la reconstitución el pueblo Pakajaqi se reconoce como uno de los miembros más importantes y fundamentales de la Nación Qulla.

Nuestro territorio, como país de montaña, siguiendo la cadena cordillerana articula a todos los demás espacios, en especial los valles de la costa y los llanos platenses y amazónicos, son las aguas que bajan de la cordillera que riegan los valles y desiertos de la costa del Pacífico, los valles, yungas y llanuras del Chaco y la amazonía.

En el reconocimiento de esta complementación geográfica los pueblos indígenas desarrollamos una complementación económica y social a través de un constante y dinámico flujo de productos de intercambio de los cuales los más importantes son la sal que baja del Altiplano y el Ají que sube de las tierras bajas.

La reconstitución del Qullasuyu es la culminación del proceso de reconstitución del ayllu, conforme se avance en la reconstitución de los ayllus, markas y suyus en todos sus espacios históricos y naturales se estará avanzando en la reconstrucción de nuestra nación.

Con la reconstitución del Qullasuyu y el re establecimiento del gobierno mallku planteamos la restitución de nuestra soberanía, que es la facultad de nuestro pueblo de decidir la gestión de nuestro territorio, de sus recursos naturales en beneficio de sus hijos, y no de unos cuantos empresarios q’aras, que saqueando nuestro territorio.

La reconstitución para su desarrollo efectivo en todos los niveles político territoriales requiere la comprensión y cumplimiento de tres principios fundamentales:

-Identidad khithipxtansa, quiénes somos?. Es la seguridad de sabernos quiénes somos que determina nuestro actuar, así como establece una conducta ética de fidelidad, lealtad y consecuencia. La conciencia de identidad ha constituido el jalón inicial en la reconstituión del ayllu y ahora en la perspectiva de la reconstitución del Qullasuyu es el motor que propulsa nuestro actuar.

-Unidad. La identidad Qulla se realiza en la unidad de pensamiento y acción, así es fundamental la consolidación de un órgano de gobierno propio que lidere el proceso de reconstitución.

-Independencia. La reconstitución, así como la consolidación y realización de Programa Político, requieren de la necesaria y probada independencia ideológica y política de los ayllus, sus líderes y autoridades de los aparatos de poder, partidos políticos y sectas religiosas.

La reconstitución: descolonización y programa político
Bolivia es una criatura colonial asentada en la exclusión de la raza indígena, su constitución fue hecha con el propósito de exterminar al pueblo indígena, por tanto la ideología del estado y sus operadores es el racismo.

La situación económica del país, de nuestras familias y comunidades es el resultado de una política racista aplicada sin interrupción desde la llegada de Pizarro, la huida de Sánchez de Lozada hasta el día de hoy.

Nos debatimos en la pobreza porque unos cuantos, que se han autotitulado culitos blancos, se consideran dueños del país y manejan los recursos públicos con una mentalidad de asaltantes.

Ante esta situación la nación Pakajaqi considera que la reconstitución es la propuesta política de transformación del país que debe expresarse en la construcción de un Estado Multinacional que reconozca y respete a todos los pueblos y culturas, donde la política no sea privilegio de la minoría q’ara sino asunto de todos.

La propuesta está concebida como un proceso de construcción constante, cuyo jalón inicial ha sido la reconstitución del ayllu y la restitución de sus autoridades de gobierno.

Es una necesidad vital, el establecimiento de un nuevo trato con la minoría colonial que no puede ni debe continuar robando y asesinando en la más completa impunidad.

El Estado como está ahora es un fenómeno extraño a los intereses de los pueblos que habitan el país, no refleja ni social ni políticamente a los más de 8 millones de habitantes, sí a una minoría de carácter eminentemente colonial, cuyos privilegios ampara y reproduce constantemente.

La reconstitución en los hechos ha significado la renovación de nuestras normas constitutivas y fundamentales desde el nivel de ayllu que se proyecta hacia el escenario nacional mediante la restitución de los derechos fundamentales y la restauración de los fueros de nuestros órganos de gobierno, que deben expresarse asimismo en el nivel más alto de los poderes estatales. La nueva constitución debe dar lugar al gobierno y al poder de la mayoría que son los pueblos indígenas del Qullasuyu.

4 Las respuestas a “TERRITORIO DE LA NACIÓN PAKAJAQI”

  1. Daniel A. Cáceres Copa

    Exelente trabajo no tengo palabras los felicito lo lei y me gusto mucho ademas reflecciones y estoy conociendo mas y mas mi pueblo me da ganas de reaccionar contra los criollos bolivianos.

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  2. Remigio Gutierrez T.

    Felicitaciones buen trabajo, muchos no estamos enterados de nuestra historia misma, por lo tanto decirles gracias por su aporte y viva la provincia Pacajes.

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  3. ROBERTO fERNANDEZ

    Excelente aporte Jilata Carlos. Una sôla pregunta los Pakajaquis, no son los hombres âguilas. Te saluda

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  4. Fernando Arispe P.

    Estoy de acuerdo con todo, muy buena información y enfoque, sin embargo no creo que se deba atacar al racismo con mas racismo. El ensayo se perdió en términos como los de ¨Culitos Blancos¨yo creo que hoy en dia con el Gobierno de Culitos Negros que tenemos no ha cambiado mucho la situación. Los Ayllus no se reconstituyeron, y atención necesaria para la tan mentada seguridad alimentaria esta en la producción de Soya. Los gobiernos municipales originarios prefieren invertir en canchas de FUTBOL, (del ingles bola pie) que en riego. El tan anelado Suma Qamaña es mas bien un Sama Jamaña, para seguir con su idea. Creo que deberíamos re-pensar el análisis final. Muchas gracias.

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