Mujer y Mundo Andino: Rol y valor de la mujer peruana
Respecto a la función social de la mujer, nos preguntamos si su papel es secundario o fundamental. En la observación de la realidad vemos que la mujer hace presente a la familia a través de Ias relaciones sociales de la organización comunal.
La colaboración en la obtención de recursos depende de las comunidades; no es igual en toda la zona. En sitios cercanos a la carretera o al tren, las mujeres hacen negocios de comidas. En algunas comunidades buscan terrenos en arriendo y la mujer se encarga totalmente de hacerlos producir. Lo más común en la zona es que las mujeres se dediquen con mayor intensidad que lo acostumbrado a la crianza de animales.
Através de esta función, má allá del rol específico que realiza asegurando el aporte económico para poder desempeñar el cargo, la mujer es garante de relaciones sociales, mediante los cuales hace presente a la familia más allá del espacio familiar e incluso comunal. En el terreno de los cargos civiles es preciso hacer distinciones. La mujer actúa como “esposa”. En los cargos civiles ”modernos”, por llamarlos de alguna manera (fundamentalmente creados a raíz de la reforma agraria: presidentes de los concejos por ejemplo), la mujer no desempeña ninguna función de complementariedad con su esposo; daría la impresión de que, a través de dichos cargos, no se considera la identidad andina, se resaltan las condiciones individuales y aparece un concepto más machista de la organización. Ya no se respeta la dualidad en el sentido de complementariedad y co-protagonismo, más bien se da la lucha por el poder entre el hombre y la mujer.
La mujer es desplazada de su rol de esposa, sin embargo tiene la posibilidad de acceder a un rol protagónico y ocupar uno de los cargos. En esos casos se desempeña a partir de su ascendiente personal y dependiendo de sus propias cualidades, no tanto a partir de las relaciones sociales al interior del grupo.
De todas naneras, es muy importante señalar que, cada vez con mayor fuerza, la mujer andina se hace presente en el contexto nacional por sus luchas, articulando las reividicaciones familiares y comunales, no como estandarte de una lucha protagonizada por el hombre, sino con una participación activa y con iniciativa en la defenza de la tierra; por que la defenza de este recurso es algo que brota de la propia identidad. No es casualidad que la tierra sea el origen de la vida en el mundo andino. Pero también protagoniza otras reivindicaciones, como es la capacidad de mejorar el consumo y la exigencia de una relación más coherente entre ingreso y consumo, aspectos relacionado con la vida tanto familiar como comunal.
Según los Estatutos de Comunidades Campesinas y las normas tradicionales asumidas por los miembros de la comunidad, los derechos de participación con voz y voto en las Asambleas son iguales para el hombre y para la mujer; sin embargo, lo que se ve, se dice y se acepta es quien ejerce el derecho a la palabra es el hombre generalmente. ¿Es por condición de género?. De hecho las viudas participan en las Asambleas y en otras actividades de representación igual, aunque tengan hijos jóvenes. ¿No será que hay mucha relación entre las personas que asumen nominalmente la adjudicación de un terreno y la importancia en la representatividad?. El hecho de las viudas lo confirma; tambien muchos casos en los que la mujer aparece en la comunidad como conductora de terrenos. Es una cuestión de delegación asignada explícita o implícitamente. Aun en los casos en los que la mujer no aparece vinculada directamente a la conducción de terrenos no es ajenaa la participación en las Asambleas y lo demuestra el hecho de que tiene opinión sobre los asuntos que se tratan.
En cuanto a la faena, su participación depende del caracter de las mismas: cuando se trata de faenas tradicionales (limpieza de la acequia, trabajos en terrenos comunales) la mujer o por caracter de viuda o por esposa de quien tiene cargo "qollana", ''bandón", "cañari", etc., asume tareas específicas por ejem. aportar chicha para todos, tarea con una fuerte carga social.
La mujer, desde su propuesta familiar, se hace presente en el mundo comunal e intercomunal a través de las distintas actividades que realiza y que están cruzadas todas ellas por un carácter relacional.
La mujer, desde las relaciones que genera la vida familiar en un contexto comunal, garantiza unas relaciones personales marcadas por la solidaridad y Ia vida.



